AHORA QUE TERMINA EL AÑO...

Gracias, Señor por todo lo que en este año me diste.
Gracias por los días de sol y los nublados tristes, en los que apenas he podido caminar.
Gracias por las grandes noches tranquilas y las inquietas de largas horas oscuras
Gracias por la salud y la enfermedad. Por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste y que después me pediste.
Gracias, Señor, por la sonrisa amable y la mano amiga de aquellas personas que quieren caminar conmigo.
Por el amor y todo lo hermoso que en tu bondad me das cada día.
Por todas las personas de buena voluntad que has puesto en mí camino.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las dificultades y las lágrimas.
Gracias por las sonrisas, por los momentos tan agradables que me has dado para vivir con alegría y compartir.
Por todo lo que me acercó a Ti más íntimamente.
Gracias, Señor por tu presencia.
Gracias, Señor por mi familia, mis amigos, mis conocidos…
¡Gracias por haberme dejado vivir….!